Reglas de la ruleta: cómo funciona una ronda, paso a paso
La ruleta tiene fama de complicada y no lo es: una rueda, una bola y un tapete donde apostar. Estas son las reglas que rigen cada ronda, la anatomía de la mesa y lo que ocurre cuando la bola toca el cero.
Qué ocurre en cada giro
Toda ronda de ruleta sigue el mismo ritmo, se juegue en una mesa física o en el móvil.
- 01 Se abren las apuestas
El crupier —o el sistema en la ruleta de software— abre la ventana de apuestas. El jugador coloca sus fichas sobre el tapete: números sueltos, grupos o los campos exteriores.
- 02 Se lanza la bola
La rueda gira en un sentido y la bola se lanza en el contrario. El crupier anuncia "no va más" y la interfaz bloquea cualquier apuesta nueva.
- 03 La bola se detiene
La bola pierde velocidad y cae en una de las casillas numeradas. Ese número, con su color, es el resultado de la ronda.
- 04 Se pagan los premios
Se retiran las apuestas perdedoras y se pagan las ganadoras según la tabla de pagos. En la ruleta online, todo el proceso es automático e inmediato.
Las cuatro partes de la mesa
En la ruleta europea y francesa tiene 37 casillas (0–36); en la americana, 38 (añade el 00). Los números se alternan en rojo y negro, y el cero es verde.
La cuadrícula donde se apuesta. Los números 1–36 se disponen en tres columnas y doce filas; alrededor están los campos de apuestas externas.
Una pequeña bola que gira por el borde de la rueda y cae al perder velocidad. En el directo es física; en el software, la simula un generador de números aleatorios.
Cada jugador usa fichas de un color propio en la mesa física para distinguir sus apuestas. En online, el saldo se representa con fichas de distintos valores.
Apuestas internas y externas
Todas las apuestas de la ruleta se dividen en dos grandes familias. Las apuestas internas se colocan sobre la cuadrícula de números: un solo número (pleno), dos (caballo), tres (calle), cuatro (cuadro) o seis (seisena). Son las de menor probabilidad y mayor pago —el pleno paga 35 a 1—. Las apuestas externas se colocan en los campos de alrededor: docenas y columnas (pagan 2 a 1) y las apuestas simples de rojo/negro, par/impar y falta/pase (pagan 1 a 1). Ganan con mucha más frecuencia, pero pagan menos.
Conviene saber, desde el principio, que ninguna de las dos familias es "mejor": todas comparten la misma ventaja de la casa. Lo que cambia es la volatilidad —el pleno da premios grandes y raros; el rojo/negro, pequeños y frecuentes— y el ritmo del juego. Las probabilidades exactas de cada apuesta están recogidas en su propia página.
La casilla verde del cero es la que da al casino su ventaja. Cuando la bola cae en el 0, las apuestas simples pierden —salvo con las reglas La Partage o En Prison de la ruleta francesa—. La americana añade un segundo cero, el 00, lo que duplica ese efecto y eleva la ventaja de la casa al 5,26%.
Los límites de mesa
Cada mesa establece una apuesta mínima y una máxima, tanto por giro como por tipo de apuesta. Estos límites definen a qué mesa puede sentarse cada jugador y ponen un tope a lo que el casino paga en una sola jugada. Son especialmente relevantes para quien juega en mesas de altos límites y, sobre todo, para entender por qué las estrategias de progresión tienen los pies de barro: tarde o temprano, una racha de pérdidas obliga a una apuesta que supera el máximo permitido.