Política editorial: fuentes, actualización y correcciones
Qué fuente manda sobre qué, cómo se tratan las cifras, cuándo se actualiza una página y qué ocurre cuando algo está mal. Es el procedimiento real de este sitio, no un texto de adorno: la metodología aplica estas mismas reglas a la comparación de operadores.
Qué fuente manda sobre qué
Cuando dos fuentes se contradicen, gana la de arriba. Los textos de marketing y los artículos de otros portales sirven para detectar temas, nunca como fuente de un dato.
- 1 Reglas del producto concreto
Para pagos, mecánicas y tratamiento del cero, la referencia es la documentación del fabricante del juego o la tabla de reglas de la mesa. Si dos versiones de una mesa se comportan distinto, se dice cuál se está describiendo.
- 2 Fuentes oficiales de la Administración
Para licencias, autoprohibición, obligaciones de los operadores y edad mínima, las páginas de la Dirección General de Ordenación del Juego, con enlace al apartado concreto y la fecha de consulta.
- 3 Cálculo propio con supuestos declarados
Para probabilidades, ventaja de la casa, valor esperado y progresiones. Se computan con el módulo de matemáticas del sitio, no se copian de terceros, y los supuestos —variante, tipo de apuesta, dinero total apostado— se indican junto al resultado.
- 4 Observación propia documentada
Para usabilidad y disponibilidad. Solo se publica lo que se ha observado, con la fecha. Lo que no se ha observado se marca como no comprobado, nunca se estima.
Cómo se tratan las cifras
Ninguna cifra de este sitio se escribe a mano en el texto de una página. Probabilidades, pagos, ventajas de la casa, progresiones y liquidaciones se calculan en un único módulo compartido que se somete a pruebas automáticas en cada cambio, y las páginas piden el valor a ese módulo en el momento de generarse. La consecuencia práctica importa más que el detalle técnico: una tabla de pagos no puede contradecir al simulador que tiene encima, y corregir la aritmética una vez corrige el sitio entero. Cuando un dato no se puede calcular —porque depende de las reglas de una mesa concreta, por ejemplo— se cita la fuente del fabricante o se dice que depende de la versión.
Tres cosas que no se publican
La primera, cifras que no se pueden rehacer. Si un porcentaje no sale del módulo de cálculo ni de una fuente citable, se retira la afirmación en lugar de suavizarla con un «aproximadamente». La segunda, valoraciones numéricas de operadores sin una prueba documentada detrás: una nota decimal presenta una opinión como si fuera una medición y el lector no tiene forma de distinguirlo. Y la tercera, biografías de autores que no podamos acreditar. Es más honesto firmar como redacción que inventar credenciales, y por eso los artículos no llevan firma personal.
Actualización
Se revisa lo que cambia, y se dice cuándo se revisó. Los datos de licencia y titularidad de los operadores se vuelven a consultar en el registro de la DGOJ de forma periódica, y la fecha de esa consulta aparece junto a cada operador en lugar de una etiqueta genérica de actualización. Los contenidos matemáticos se revisan cuando cambia el código que los calcula. Lo que no hacemos es estampar una fecha automática que se renueve cada día sin que el contenido haya cambiado: una fecha así no informa de nada y da una impresión de frescura que no existe.
Procedimiento de corrección
Cualquier lector puede señalar un error escribiendo a [email protected] con la página y el dato concretos; cuanto más precisa sea la referencia —el título de la sección, la cifra, la fecha—, más rápido se puede comprobar. El orden de trabajo es siempre el mismo: primero se reproduce el error, después se corrige en el origen (el módulo de cálculo, si es aritmético), después se busca la misma afirmación en el resto del sitio y por último se publica. Un error de cálculo o de normativa se atiende antes que cualquier contenido nuevo, porque un dato equivocado sobre una licencia o sobre lo que paga una apuesta puede influir en una decisión con dinero de por medio.
Independencia y sus límites
Este sitio se financia con enlaces de afiliación, así que la independencia no consiste en no tener intereses —los tiene— sino en declararlos y en acotar qué pueden tocar. Los acuerdos comerciales influyen en qué operadores aparecen y en qué orden, y eso está escrito en cada listado. Lo que no pueden cambiar es un dato de licencia, una probabilidad, el requisito de tener habilitación de la DGOJ para figurar, ni la retirada de una afirmación que no se sostenga. La lista completa de lo que se comprueba y de lo que no está en la metodología.